Gobernador Regional, una oportunidad para Aysén – Por Elson Bórquez

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Es de mediano conocimiento público que, hasta el momento, en octubre del año 2020 se celebrarán por primera vez en nuestra historia la elección de Gobernador Regional que reemplazará a la actual figura designada del Intendente Regional.

Dicha elección configura un importante cambio desde el punto de vista político y subjetivo ante la ciudadanía; el primero porque traspasa poder electoral real a las regiones producto de la legitimidad del voto que tendrán los diversos liderazgos regionales con la consiguiente competencia por el ser el actor regional mas relevante. Y segundo porque efectivamente los ciudadanos miraremos el proceso regional con una impronta mas legitima y de importancia en el desarrollo de nuestro territorio, es decir, el votar legitima.

Sin embargo, lo que esta por verse serán las verdaderas competencias que tendrán estos nuevos Gobernadores a la hora de hacer gestión, desarrollo y ejecutar políticas públicas regionales. Uno de los principales déficits que veremos será que el nuevo gobernador no tendrá competencias en materia de tributos, rentas o impuestos regionales, pues aquí está el corazón de una verdadera regionalización. Tendremos que conformarnos, en una primera etapa, con la administración e inauguración de obras sectoriales que en vez de tener el sello “Gobierno de Chile en su letrero principal, tendrán el sello “Obra de su Gobernador Regional”.

No obstante, tendremos una “ventanita” que entrega la nueva ley, que tiene como objetivo que el nuevo Gobierno Regional solicite traspaso de competencias y atribuciones al tenor de estudio y necesidad que nazca de la administración regional. Es en este punto donde el nuevo Gobierno de Aysén deberá destacarse y probar su verdadero espíritu de autonomía y personalidad. En esta materia sugiero un DESAFÍO que, dada las características de población, tamaño y el aporte que realiza la región al erario nacional, se presente el primer proyecto para convertirse en el primer Gobierno Regional que retenga el IVA a nivel local, impuesto al lujo u otro tributo directo o indirecto que determinen los estudios. Incluso el nuevo Gobierno Regional podría implementar impuesto CERO, si de él dependiera, para la instalación de obras, empresas, faenas o emprendimientos que tengan sus operaciones principales en la región. Es de conocimiento publico la falta de inversión privada para efectos de desarrollar el territorio patagónico.

Con lo anterior, Aysén dará una potente señal de compromiso con el desarrollo local, permitirá, con este piloto, la evaluación por parte de la administración nacional los resultados de renta local de manera tal de mirar a fondo el traspaso de competencias impositivas de manera permanente para las regiones.

No es una tarea difícil desde un punto de vista técnico, pero si es difícil desde el punto de vista político. Aquí está el desafío, nivelar la cancha a nivel regional requiere de coraje, temperamento y visión. Si no lo hace Aysén, otra vez veremos pasar la oportunidad de liderar un proceso que más temprano que tarde llegará y será liderado por otra región.

Por, Elson Bórquez
Cientista Político
Presidente de Democracia Regional Patagónica

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