Chilezuela: la desesperada estrategia que nos debe poner en modo de alerta

Después de las elecciones del 19 de diciembre, diversos son los comentarios y análisis que dejó la primera vuelta presidencial. Un candidato que lideraba las encuestas, esas que hoy son cuestionadas por su amplio margen de error, hoy está al borde del precipicio, pues los números y proyecciones lo dejarían, en el peor de lo casos, en el segundo lugar.

Ese día, varios fueron los periodistas y medios de comunicación que trabajaron a lo largo del país. Un día histórico que quedó grabado en la historia del Chile democrático, ya que los ciudadanos nuevamente acudieron a las urnas (no todos, pero los que aún creen en la política como herramienta útil para dirigir un país). Y sí, hubo sorpresas y bastantes. La alta votación del Frente Amplio y el respaldo al ultra conservador, José Antonio Kast, dejó en evidencia que antiguas corrientes políticas continúan prevaleciendo por sus profundas ideas calificadas -por algunos miedosos- como “extremistas”.

Pero sin duda, las miradas se enfocaron al candidato del lema “tiempos mejores”. Su votación no sólo asusta al bloque opositor, sino que pone a Sebastián Piñera por debajo de las expectativas, haciendo “penosos” llamados a no votar por Guillier (quién tampoco tiene el rumbo claro) con su campaña del terror que impregnó Erika Olivera al comparar el estado actual de Venezuela con Chile, patético, ¿no? Bueno, esa es una “estrategia electoral” que se asemeja a la campaña que lideró Pinochet a fines de los 80.

Volteretas de carnero al estilo Tomás González y la reafirmación de ideas neoliberalistas enfrentarán al ex mandatario con el periodista defensor – en años atrás – del actual Sistema de Pensiones y que hoy confirma, tras las últimas declaraciones de su equipo político, que NO quiere cambiar las AFP. En este tipo de espacios hay que ser sinceros y desde el punto de vista periodístico muchos de nosotros, quienes estamos insertos en el mundo de las comunicaciones, debemos decir las cosas como son: Piñera significa un retroceso y Guillier representa la continuidad de un gobierno que no fue capaz de defenderse del “boicot” empresarial.

¿Nos merecemos esto? Yo digo que no. Pero las críticas que hacemos deben apuntar también a la responsabilidad que los ciudadanos tienen a la hora de ejercer su derecho; como es el caso de las jornadas electorales, cuándo tú (aunque no lo creas) tienes el poder de elegir a las personas que más se acercan a tus ideales para sacar adelante un país que día a día se hunde en la desilusión porque no tienen esperanza. Esa esperanza que se perdió desde el momento en que los señores de la elite dejaron de obedecer a sus empleadores, es decir, a nosotros. Pero, ¿fuimos sus empleadores algún día? Creo que es una pregunta para aclarar en otra oportunidad.

El momento de los análisis ha llegado para que podamos replantearnos el futuro de Chile. Como dicen por ahí: “un pueblo que olvida su historia, es un pueblo sin futuro”. ¿Por qué? Porque está condenado a repetirla. Un aforismo incuestionable cuando observamos lo obsoleto que está el régimen presidencialista que cada día se ve debilitado por los peces gordos que continúan en el congreso y que en esta elección quedó demostrado que van en caída, pero ojo… ¡aún quedan!

Mi intención no es hacer un llamado a votar por el candidato X o Y porque no me corresponde y no me interesa imponer mi voto por sobre el tuyo; pero si quiero que vayas a votar el próximo 17 de diciembre, debido que, aunque suene dramático, el futuro de Chile se definirá en menos de tres semanas.

Lucha por tus derechos, no por lo que crean ellos; lucha por el Chile que sueñas para tu familia, hijos y nietos, porque desde ahí partirá la base de cemento que necesita un obrero en la construcción de cualquier proyecto que prosperará con el paso del tiempo. Hoy nos jugamos la vida en el fortalecimiento de un Estado que ha perdido su identidad, que ha desprotegido a sus habitantes y le ha declarado “la guerra” a sus antepasados con montajes impresentables para criminalizar a nuestros pueblos originarios. Si no eres tú, ¿quién será?

No permitamos que la campaña del terror se adueñe e infunda el miedo en los más vulnerables, porque no habrá ningún Chilezuela. Esto es solo el comienzo del camino que tomará la política y la nación a partir del 11 de marzo del 2018.

Un comentario sobre “Chilezuela: la desesperada estrategia que nos debe poner en modo de alerta

  • el noviembre 27, 2017 a las 9:42 pm
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    Me parece de muy poca objetividad comparar y hablar de un gran deportista como es Tomás Gonzalalez, una falta de criterio periodístico al mencionar que hace volteretas de carnero, será que no sabe que es gimnasia deportiva???. Le hago este comentario para que pueda reflexionar a cerca de que es hacer gimnasia y no mezclar peras con manzanas. Un abrazo

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